MONESTIR DE POBLET

Poblet es el monasterio más grande de la Ruta del Cister y el único de los dos masculinos que conserva la comunidad de monjes.

Es un referente obligado en la historia de la Corona de Aragón. Fundado en 1150, su trayectoria se ve truncada en 1835 a raíz de la desamortización. Con el regreso de los monjes al monasterio, en 1940 se puso en marcha un ambicioso proceso de restauración y conservación que le ha devuelto la majestuosidad que le corresponde. Desde la Puerta Real pueden iniciar una visita guiada a través de las distintas dependencias que constituyen la antigua clausura. Déjense llevar por las explicaciones de los guías, verdaderos anfitriones del monasterio, y sumérjanse en la magia de nuestro pasado, que sin duda les ayudará a conocer mejor la realidad de nuestro país. El monasterio de Poblet es el conjunto cisterciense habitado más grande de Europa. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en la reunión de Argel, en 1991.

 

Un patio central y cuatro alas con soportales que lo rodean y lo comunican con las principales estancias configuran el claustro, con el bello templete del lavatorio situado justo enfrente de la entrada al refectorio. El claustro ofrece una vista generosa de la espectacularidad del monasterio, que nos permite observar claramente el paso de las formas arquitectónicas románicas a las góticas.

EL    LAVATORIO

 

Poblet fue declarado panteón oficial de los reyes de la Corona de Aragón en tiempos de Pedro IV el Ceremonioso (s. XIV). Es por este motivo que cobija la mayor concentración de tumbas y sepulcros reales. Están situados en la iglesia, a ambos lados del crucero, bajo la presencia del gran retablo renacentista de alabastro blanco, obra de Damià Forment. La majestuosidad y la belleza escultórica del conjunto nos sorprenderán.

TUMBAS REALES

 

MUSEO

 

Poblet acoge dos museos complementarios: el de Poblet, situado en el Palacio del Rey Martín, y el de la Restauración, 

que se encuentra en el antiguo dormitorio de los monjes jubilados. Ambos merecen nuestra atenta visita. El Archivo del monasterio contiene pergaminos, incunables y obras de gran valor.

La sala capitular constituye el corazón de la vida monástica de Poblet. En este espacio se llevan a cabo la mayoría de los actos más importantes de la comunidad, como la elección de abad y las profesiones. Recibe este nombre porque en él se reúne el capítulo conventual.

HISTORIA


Aunque existe una leyenda que dice que Poblet se fundó gracias a la salvación milagrosa delante del rey moro de Siurana, Almira Almominiz, de un monje llamado Poblet, que hacía vida de ermitaño en Lardeta cerca del actual emplazamiento de monasterio, la verdad es que la historia de Poblet comienza cuando Ramón Berenguer IV hizo una donación de tierras al monasterio cisterciense de Fontfreda, en Occitánia. Estos enviaron doce monjes, que fundaron el monasterio de Poblet el 1151 consagrándolo a Santa María.

El que era en principio un pequeño monasterio fue incrementándose con otras donaciones del propio Ramón Berenguer IV y de nobles y señores de la comarca, llegando a ser Poblet uno de los grandes propietarios del país, con unas posesiones que abastaban desde los pastos del Pre-Pirineo hasta el norte de País Valencià.

Además, si bien Alfons el Cast y Jaume I ya habían estado enterrados en Poblet, fue Pere III el Ceremoniós el que eligió el monasterio como Panteón Real de la Corona Catalano-Aragonesa, para él y sus descendientes.

Las circunstancias comentadas ayudar a hacer de Poblet un foco de cultura de la zona, con una biblioteca que aun contiene hoy libros tan significativos como el manuscrito más antiguo conservado de la Crónica de Jaume I el Conqueridor, hecho copiar por el abad Copons en el siglo XIV.

Además Poblet llegó a tener una cierta influencia y peso político, destacándose los abates Joan Payo y Francesc Oliver, los cuales fueron presidentes de la Generalitat en los siglos XV i XVI.

El esplendor del monasterio se apagó momentáneamente en el siglo XIX (1835), cuando la Desamortización de Mendizabal obligó a los monjes a abandonar Poblet, vendiéndose sus tierras en pública subasta y sufriendo una grave expoliación.

Entonces comenzó una fase de degradación que destruyó de una forma significativa los edificios del Monasterio, llegando a un nivel de destrucción tan grande que el monasterio era casi un conjunto de ruinas.

Esta situación comenzó a cambiar el año 1921, cuando Poblet es declarado Monumento Nacional; en 1930 al crearse un Patronato que velaría por la restauración y conservación del Monasterio, y principalmente en el año 1940 cuando Poblet vuelve a tener comunidad monástica.

Desde aquella fecha, las continuas etapas de reconstrucción de los diferentes edificios han permitido que el Monasterio de Poblet tenga la majestuosidad y a la vez la sencillez que hoy conocemos, llegando a ser reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

 

 

 

 

 

 

 

EL PANTEÓN

Aunque Alfons I el Cast y Jaume I el Conqueridor ya estaban enterrados en Poblet, fue el rey Pere III el Ceremoniós el que decidió escoger el monasterio de Poblet como el lugar de enterramiento de los monarcas de la Corona Catalano-Aragonesa y fue el que obligó por juramento a sus sucesores a ser enterrados dentro de Poblet. Además, Pere III el Ceremoniós hizo iniciar la construcción de los panteones reales construidos sobre los arcos del crucero central de monasterio, a cada uno de los lados del altar mayor.

De esta forma podemos encontrar al lado derecho a Alfons el Cast (1), a Joan I (4) y sus dos esposas Matha D'Armagnac y Violant de Bar, y un tercer sepulcro con Joan II (8) y Joana Enriquez.

Al lado izquierdo se encuentran Jaume I El Conqueridor (2), Pere El Ceremoniós (3) y sus tres esposas María de Navarra, Elionor de Portugal y Elionor de Sicilia y en la tercera tumba a Ferran d'Antequera (6).

Sobre la columna donde reposa uno de los arcos de panteón real y al lado de la tumba de Ferran d'Antequera se enterró a Alfons V el Magnànim (7) y al extremo del crucero del monasterio, tocando la capilla de Sant Benet se encuentra el sepulcro de Martí l'Humà (5).

No tan solo los Reyes y sus esposas se pueden encontrar en Poblet. Así, en los muros de la capilla de Sant Benet están las tumbas de cuatro hijos de Pere el Ceremoniós. En el extremo opuesto del crucero se encuentra, sobre una fuente, una tumba gótica en piedra que contiene los cuerpos de Joana d'Aragó, condesa de Empúries, hija del Ceremoniós. En la puerta de la sacristía vieja se encuentra sobre el muro los pequeños sarcófagos de cuatro hijos de Joan I.

Dentro de la ornamentación de las tumbas se debe destacar que a los pies de los reyes se han esculpido leones, símbolos de la fuerza y el poder y a los pies de las reinas, perros, símbolos de fidelidad y lealtad.

Como podéis ver la importancia histórica de Poblet, solo por el hecho de tener el panteón real ya es significativa.

LA IGLESIA


Comenzada en el siglo XII, conserva las características esenciales de las construcciones cistercienses, con una orientación de Poniente (oscuridad) a Levante (la luz) y una estructura que sigue el simbolismo de la cruz con la cabecera (la cabeza), les naves (el cuerpo), el crucero (los brazos) y el altar (el corazón).

De planta basilical y de crucero latino, tiene tres naves y crucero, ábside poligonal, dos absidioles abiertas al crucero i siete capillas laterales, abiertas a la nave de la Epístola. Sus dimensiones son: 85 metros de largo, 21 metros de ancho y 28 metros de altura la nave principal.

La Nave Central es de estilo románico y está cubierta por una vuelta de cañón tan justo apuntada, sostenida por unos arcos potentes que se aguantan sobre pilares. La Nave del Evangelio está cubierta por una simple vuelta de arcos cruzados y la de la Epístola es de estilo gótico del tiempo del abad Copons.

La iluminación está resuelta por medio de las ventanas de la nave central y de las laterales, los rosetones del crucero y de la nave central y los ventanales de las capillas.

A la entrada de la Iglesia se encuentra el Atrio o galilea, cubierto con vuelta de crucería y donde encontramos los altares del Sant Sepulcre y el del Calvario.

En la Iglesia, además del Panteón Real destaca el Retablo. Situado en la cabecera de la Iglesia y de estilo renacentista fue construido en alabastro blanco por Damià Forment (1480-1540), escultor de la Corona de Aragón, que trabajó de 1527 a 1529 por encargo del abad Caixal.

 

 

 

 

 

Cuando llegamos a Poblet encontramos primero la puerta exterior o puerta de Prades, que da acceso a la primera plaza en la cual había la portería vieja, construida por el abad Lerin. Ésta formaba parte de la clausura exterior y vivían albañiles, carpinteros y jornaleros.

Al final de esta primera plaza encontramos la Capilla de Sant Jordi, construida por orden de Alfons V el Magnànim en estilo ojival, en tiempos del abad Bartomeu Conill (1437-1458).

En ángulo recto con la capilla de Sant Jordi se encuentra la Porta Daurada que da entrada a la Plaça Major. La Porta Daurada recibe este nombre porque con motivo de una visita de Felip II, se dice que las placas de bronce fueron revestidas de oro. Bajo su barbacana se encuentran las divisas de la Confederación Catalano-Aragonesa, de Sicilia y de Castilla (Trastamara) debido a la estancia de los Reyes Católicos poco después de la capitulación de Granada y el descubrimiento de América.

RECINTOS  EXTERIORES

 

 

 

 

En la Plaça Major hay las ruinas de la administración y el hospital de pobres, la capilla de Santa Caterina (de estilo románico) i la cruz del abad Joan de Guimerà (1564-1583).

Desde la cruz del abad Joan de Guimerà, podemos diferenciar la Puerta de entrada a la iglesia, con su fachada decorada en estilo barroco por encargo del Duque de Cardona (siglo XVII) y la Porta Reial, formada por dos arcos escalonados, que dan entrada al recinto propio de monjes, todo ello envuelto por una muralla que separa los recintos exteriores del Monasterio con los interiores.

La muralla que cierra el recinto monacal es del siglo XIV, con unas dimensiones de 608 metros de largo, 11.3 metros de altura y 2 metros de grosor, con camino de ronda y doce torres. Fue construida a instancia de Pere III.

Al atravesar la Porta Reial llegamos a un patio de entrada y después al vestíbulo. Éste, está cubierto per dos tramos de vuelta de crucero y se comunica con el claustro por una puerta románica hoy muy deteriorada.

A este vestíbulo daban las estancias reservadas a los conversos, así, a la derecha, en el primer piso se encontraba el dormitorio, en la planta el cubar (actualmente utilizado como locutorio o sala de visitas) y a la izquierda el comedor, transformado más tarde en bodega.

Llegamos al Claustro principal, iniciado el año 1208, gracias a una donación del conde Ermengol VIII d'Urgell (los documentos hablan también de una promesa de donación de Jaume I el 1226).

Las obras se alargaron durante todo el siglo XIII y por eso podemos observar la confluencia de dos estilos de construcción: los ventanales románicos de la nave de mediodía y los ventanales góticos de los otros tres, así como la cubierta de crucero de todo el claustro.

Se debe decir también que Poblet tiene dos claustros más: el de Sant Esteve y el del Locutorio, aunque la visita no los incluye.

Todas las estancias principales del monasterio dan al Claustro.

Así, en la nave de Poniente está la puerta que da entrada al claustro. También era el camino que seguían los conversos para acceder a la iglesia por la puerta del fondo.

RECINTOS  INTERIORES

 

 

 

 

En la nave de Tramuntana se encuentra:

  • La antigua cocina: tiene forma rectangular y está cubierta, en su zona central, por una vuelta de crucero. Se pueden observar unos grande hornos para las calderas. Una ventana la comunica con el comedor de monjes y con el de conversos.

  • El refectorio o comedor es una sala de 33.5 metros de largo y 8.25 de ancho cubierta con vuelta de cañón ligeramente apuntada. Al lado se encuentran las mesas donde comen los monjes.

  • El templete está situado en el patio, delante del refectorio. Es de planta hexagonal y está cubierto con vuelta de crucero. En el centro hay un surtidor de taza circular con treinta y una fuentes, en las cuales los monjes de la comunidad se limpiaban las manos antes de entrar al comedor.

  • El calefactor está situado a la derecha del comedor. Es una pequeña estancia, cubierta con vuelta de cañón, en la cual hay un hogar, donde los monjes entraban a calentarse.

 

 

En la nave de Levante encontramos:

  • El locutorio: está cubierto con vuelta de cañón seguido y comunica con el claustro de Sant Esteve y la biblioteca. El locutorio era el lugar de conversación entre los monjes, ya que en el claustro se tenía que observar silencio.

  • La biblioteca: está formada per dos salas (la primera era el "scriptorum" o sala de copistería de libros i la segunda una sala de monjes jóvenes) cubiertas con vuelta de crucero, sostenida en el centro, por columnas cilíndricas. Está iluminada por ventanales de arco de medio punto.

  • La Sala Capitular: es el lugar de reunión de la comunidad. Se accede, des del claustro, por una puerta de arco de medio punto con arquivueltas, que tiene amplios ventanales a los lados, desde donde los hermanos conversos escuchaban el sermón del abad. Esta sala es una estancia casi cuadrangular de 15 metros de lado, cubierta con nueve tramos de vuelta de crucero, sostenidos en el centro por cuatro columnas. Los capiteles están decorados con figuras entrelazadas.

En la nave del Mediodía del Claustro se encuentra la Iglesia.

OTROS RECINTOS DEL MONASTERIO
  • La Sacristía Nueva: se encuentra la derecha del crucero y fue construida en el siglo XVIII. Es una inmensa sala (400 metros cuadrados) cubierta con una cúpula y rematada por una linterna. Actualmente sus paredes están decoradas únicamente por unos cuadros de Cristo y los apóstoles.

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  • El Dormitorio: se encuentra sobre la biblioteca y la Sala Capitular . Es una nave muy espaciosa (87 metros de largo por 10 de ancho), pudiéndose visitar solo una parte, ya que el fondo (mucho mas amplio) está dividido en las celdas donde actualmente duermen los monjes. Está cubierta por un envigado de madera a dos lados, sostenido por 19 arcos de diafragma. Recibe la iluminación de unos ventanales laterales abiertos al claustro.

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  • La sala del abad Copons: Fue construida sobre el vestíbulo. Está cubierta por un envigado sostenido por arcos de diafragma, como el dormitorio.

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  • El Museo: se encuentra en el antiguo dormitorio de monjes jubilados. Muestra la historia de la Restauración. Está cubierto por un envigado a dos lados, sostenido por arcos de diafragma.

    El Celler (la bodega): por una escalera con barandilla de hierro, que representa un dragón, llegamos a la bodega. Aunque es el lugar donde antes se elaboraba el vino, anteriormente había estado el refectorio de conversos. Es una gran sala de planta rectangular, cubierta con vuelta de crucero.

    El Palacio del Rey Martí: aunque no vivió nunca, al morir antes de acabar se la obra, el rey Martí l'Humà (siglo XIV) encargó al maestro Bergués la construcción de una residencia en Poblet. Esta se encuentra sobre el vestíbulo y se accede por unas escaleras situadas a la derecha del patio. Su estilo es gótico flamígero.

    El Cimborrio: Una de las construcciones más brillantes del monasterio es el Cimborrio. Construido sobre la intersección de la nave Mayor con el crucero de la Iglesia presenta ocho ventanales de arco ojival, uno sobre cada una de las caras del prisma de base octogonal. El inicio de su construcción se remonta al abad Pons de Copons, sobre 1330, siendo concebida inicialmente como campanario y utilizándose con esta función hasta 1668 cuando las campanas fueron trasladadas a la torre situada a mediodía del Cimborrio.