|
|
|
|
|
|
|
|
![]() |
Las primeras grandes civilizaciones florecieron en Asia y en torno a la cuenca del Mediterráneo, muy a menudo en las orillas de los grandes ríos. Una de las mayores civilizaciones del mundo antiguo fue la egipcia, que se desarrolló a lo largo del Nilo. Hace cerca de 20.000 años, en la edad neolítica, donde hoy se encuentra el desierto de Sahara se extendían boscajes ricos en pastos frecuentados por pastores de raza camitica. Pero cuando profundos cambios de clima transformaron aquélla en una región árida, los pastores se refugiaron en las orillas del Nilo, construyeron aldeas y se hicieron agricultores. A partir de aquel momento el Nilo fue su fuente de vida y lo veneraron como una divinidad con el nombre de dios Apis. Salíase todos los años de su lecho en el mes de junio y volvía a su cauce entre octubre y diciembre, dejando tras de él un barro benéfico que hacía la tierra fértilísima. Los egipcios aprovechaban del mejor modo el agua del río, transformándose en óptimos ingenieros hidráulicos y construyendo canales, diques y presas. Un largo período que va desde el año 10000 al 3200 a. de J. C., llamado período predinástico, precede a la completa unificación de Egipto bajo el primer faraón: Menes, fundador de Menfis, capital hasta el año 2000 antes de J. C. Más tarde la capital de Egipto fue Tebas. A partir de Menes reinaron treinta dinastías de faraones. Se acostumbra a dividir la historia del Egipto de los faraones en cuatro grandes períodos: Imperio Antiguo (3200 al 2100 a. de J. C.), Imperio Medio (2100 hasta cerca del 1550 a. de J. C.), Imperio Nuevo (1550 al 1100 a. de J. C.) y el período Tardío o de la decadencia (1100-525 antes de J. C.). Egipto aumentó sus riquezas y su potencia con importantes obras públicas y de ingeniería, por medio del comercio y con expediciones militares al corazón de Africa y en Asia, estableciendo contactos con los fenicios, babilonios, asirlos, hebreos y otros pueblos. |
|
Sin embargo, los egipcios no conocieron períodos de paz y de bienestar, pero sí la pobreza, debido a la escasez y a las guerras; una invasión terrible fue la de los hicsos (cerca del 1700 a. de J. C.), nómadas asiáticos que introdujeron en Egipto el uso de la herradura, hasta entonces desconocida. Pero sólo Cambises, poderoso rey persa, consiguió derrumbar el potente trono de los faraones, pues en el 525 a. de J. C. invade dicho país que pierde su independencia. Los egipcios fueron el primer pueblo que usó la escritura llamada jeroglífica, muy diferente y mucho menos práctica que la nuestra; escribieron su historia en rollos de papiros y recubrieron muy a menudo de inscripciones jeroglíficas las paredes de sus grandiosos monumentos: las pirámides, erigidas como tumbas de algunos faraones, los templos, obeliscos, las colosales estatuas de las esfinges, de las divinidades y de los faraones. |
![]()
|
|
|
|

|
De las orillas del Nilo trasladémonos ahora más hacia el este, hacia el Golfo Pérsico: dos grandes ríos, el Tigris y el Eufrates, hacen muy fértil una ancha faja de tierra, llamada desde la antigüedad Mesopotamia, palabra que quiere decir país entre dos ríos. En este lugar se establecieron pueblos de diferentes razas que se mezclaron recíprocamente. A diferencia de la civilización egipcia, que fue creada por un pueblo unido bajo un rey único, la civilización mesopotámica fue obra de un mosaico de pueblos independientes reunidos quizás en pequeños estados tan grandes como la ciudad y llamados, por eso, ciudades-estado. |
|
Los Sumerios Todos recordamos el Diluvio Universal. No fue, según parece, un diluvio que sumergió a toda la Tierra, pues los sabios mantienen que la narración bíblica se refiere a alguna desastrosa inundación ocurrida en tiempos remotos en Mesopotamia. Quizá para defenderse de las inundaciones del Tigris y del Eufrates, los sumerios construyeron sus ciudades-estado sobre amplias terrazas artificiales. Este pueblo era de raza camitica, como los egipcios, y se estableció cerca de la desembocadura de los dos ríos hacia el año 4000 a. de J. C., viviendo, sobre todo, del pastoreo y de la agricultura. Sus ciudades-estado, la más importante de las cuales fue Ur, estaban gobernadas por un rey. Cuando éste moría, en su tumba, junto con sus armas y joyas, eran sepultados vivos su viuda y sus servidores. Pero los sumerios fueron un pueblo avanzado que transmitió su saber a los pueblos que lo invadieron: primero, los caldeos, y luego, cerca del año 1750 a. de J. C., los babilonios. |
|
|
Los Babilonios y los Asirios Los babilonios y los asirlos eran de raza semítica. Los primeros vivían en las fértiles orillas del Eufrates y tenían como capital a Babilonia; los segundos en el norte del Tigris, en las ásperas montañas, y su capital era Nínive. Los babilonios se dedicaban a la agricultura y al comercio; los asirlos amaban la guerra, la rapiña y la caza. Ambos pueblos lucharon largo tiempo entre sí. Bajo el reinado de Hammurabi, fundador del primer imperio (1750 a. de J. C.), Babilonia consiguió dominar a los asirlos. Pero estos últimos, en el 669 a. de J. C., dirigidos por el rey Asurbanipal, destruyeron Babilonia. |
Su poderío no duró mucho tiempo; con la ayuda de los medos, los babilonios destruyeron Nínive (612 a. de J. C.) y Babilonia conoció aún un período de esplendor (Segundo Imperio Babilónico), en el que Nabuco-donosor extendió su reino hasta Egipto y se apoderó de las tierras de los hebreos. Asiria y Babilonia tuvieron una civilización parecida. Sus templos y palacios eran admirados por todo el mundo; cultivaron la astronomía, las matemáticas y la literatura, y emplearon la escritura cuneiforme. |

|
Los Medos y los Persas Asia Menor atrajo desde los tiempos más remotos a las tribus nómadas de raza indoeuropea que desde el Asia central se trasladaron, unos 2000 años a. de J. C., a la altiplanicie del Irán; entre ellos llegaron los hititas, los urritas, los medos y los persas.
|
|
Los medos y los persas tuvieron una gran importancia política. Los medos sojuzgaron a los persas alrededor del año 650 a. de J. C., y, aliados con los babilonios, derrotaron a los asirlos (aproximadamente el 612 a. de J. C.). Un siglo más tarde fueron los persas quienes asumieron el papel de conquistadores, gracias a sus grandes reyes y a su potentísimo ejército. Ciro el Grande, tras haber vencido a los medos y a los lidios (que habitaban la actual Turquía), derribó el segundo imperio babilonio. A su gran imperio que comprendía incluso Fenicia y Palestina, Cambises, su hijo, añadió Egipto. Darío, uno de sus sucesores, se adentró con su ejército hasta la India y el corazón de la Rusia actual con objeto de combatir las hordas salvajes de los escitas. Darío, y más tarde Jerjes, emprendieron largas y durísimas guerras, incluso con los griegos. |
Los medos y los persas adquirieron muchas costumbres y usos de los mesopotámicos y de los egipcios; sin embargo, su civilización y organización política y social fue muy diferente. Tuvieron una religión muy evolucionada, predicada por Zoroastro, y fueron tolerantes con los pueblos vencidos, cuyas costumbres y religiones respetaron. Los persas organizaron su imperio con criterios nuevos y modernos: los dividieron en satrapías, o provincias, gobernadas por sátrapas, y comunicaron con una espesa red de caminos hasta las más lejanas provincias con las ciudades más importantes : Susa, su capital, Ecbetana, Babilonia, Persépolis, Pasargada, etc. Entre las innovaciones útiles que este pueblo difundió cabe señalar el uso de la moneda y un servicio postal regular de correos a caballo. |
![]()
|
|
|
|
|
|
|
cambiado profundamente: el Peloponeso estaba ocupado por los dorios (que habían destruido y asimilado a los aqueos); el Atica, por los jonios, y la Tesalia y Beocia, por los eolios. Los pueblos helénicos amaban su independencia. Cada una de sus ciudades (polis) se gobernaba a sí misma según sus propias leyes; para ellos la patria era la ciudad en la que habían nacido. Sin embargo, se sentían unidos entre sí. Cada cuatro años, a partir del 776 a. de J. C., los representantes de todas las ciudades se reunían en Olimpia para honrar a Júpiter con competiciones deportivas y concursos literarios y poéticos. Lo mismo que Olimpia, también Delfos era una ciudad sagrada y también estaba casi solamente constituida por templos, capillas, estadios y palestras. |
|
|
Y como el suelo de Grecia era muy pobre, los helenos no tardaron en surcar el mar, fundando numerosas colonias en las costas de Asia Menor, Francia meridional, España oriental, Sicilia e Italia del sur, que fue llamada más tarde por los romanos Magna Grecia. Esparta y Atenas Dos poleis (plural de polis), sobre todo, tuvieron una gran importancia: Esparta y Atenas. Esparta fue fundada por los dorios en el Peloponeso. Los descendientes de los dorios tuvieron siempre en sus manos el poder político y militar de la ciudad, gobernando de un modo dictatorian. Los espartanos se encontraban divididos en dos calses: los periecos (comerciantes, artesanos y campesinos), y los ilotas, tratados como esclavos.
Las colonias helénicas estaban siempre dispuestas a dar o pedir ayuda a las ciudades griegas en caso de peligro. Y porque Atenas y Eretria habían intervenido en favor de Mi-leto, en Asia Menor, que se había rebelado contra la dominación persa, Darío decidió darles una lección ejemplar invadiendo la península. La primera expedición de los persas tuvo lugar en el año 492 a. de J. C., pero ni el ejército de Darío ni su flota, destruida por un vendaval, pudieron llegar a Grecia. |

|
![]()
|
|
|
|
|
El origen legendario de Roma Cuando Eneas, héroe troyano que escapó con otros pocos compañeros suyos de la destrucción de Troya, llegó al Lacio y fundó la ciudad de Alba Longa, éste era un territorio muy fértil cubierto de verdes bosques y habitado por poblaciones indoeuropeas, los latinos, divididos en varias tribus, que se dedicaban al pastoreo y a la agricultura. Cuenta Tito Livio, el gran historiador romano, que, tras la muerte de Eneas, Alba Longa
|
||
|
fue gobernada en paz durante dos siglos por sus descendientes, hasta que el príncipe Amulio usurpó el trono a su hermano Numitor y mandó dar muerte a sus hijos. Pero no le bastó esto y se encarnizó contra los gemelos recién nacidos del dios Marte y de la princesa Rea Silvia, hija a su vez de Numitor, mandándolos ahogar en el Tíber. Pero el río que aquellos días iba crecido, se desbordó y dejó en el campo la cesta que contenía a los gemelos. Rómulo y Remo fueron socorridos por una loba, que los amamantó, y luego recogidos por un pastor que los crió como hijos suyos, creciendo los niños fuertes, valientes y estimados por todos. Cuando fueron jóvenes y conocieron su origen mataron a Amulio y restituyeron en el trono a Numitor. Luego decidieron fundar una nueva ciudad y trazaron en la colina Palatino, el 21 de abril del año 753 a.C., con un arado, el surco que debía delimitar la nueva ciudad. Pero, desdichadamente, entre ellos surgió una querella y Rómulo mató a Remo, que dio nombre a Roma. ¿Sucedieron así las cosas ? Sólo sabemos que sobre la colina Palatino existían poblados desde la edad de hierro; probablemente estos poblados se reunieron en uno solo, dando lugar a la creación de Roma. |
Además de Rómulo, que a su muerte fue venerado como el dios Quirino, siete son los legendarios reyes de Roma: Tito Tacio (que reinó junto con Rómulo), Numa Pompilio, Tulio Ostilio, Anco Marcio, Tarquino Prisco, Servio Tulio y Tarquino el Soberbio. Roma se alió con los sabinos y con otras poblaciones vecinas. |
|

| Luego cayó bajo la influencia de los etruscos, atraídos por su magnífica posición estratégica sobre el Tíber, gran vía fluvial, transformándose la ciudad en un importante centro comercial. Etruscos fueron Tar-quino Prisco y sus sucesores, bajo cuyo reinado se construyeron las primeras murallas, las cloacas y las primeras calles embaldosadas. Cuando los etruscos declinaron, los romanos expulsaron a Tarquino el Soberbio y fundaron la República (509 a.C.). |
MAGISTRATURAS DE LA REPÚBLICA

EJÉRCITO REPUBLICANO

|
Roma y la conquista de Italia Para gobernar a Roma se designaba a dos magistrados (los cónsules), asistidos en su misión por una asamblea (el Senado) compuesta por 300 ex altos funcionarios. Pero no todos los habitantes de Roma eran considerados ciudadanos. La sociedad se hallaba dividida en dos clases muy distintas: los patricios, que descendían de los antiguos fundadores de Roma y gozaban de todos los derechos de un ciudadano moderno en un país democrático, y los plebeyos, que, aun gozando de todas las libertades, no podían participar en el gobierno. |
|
Este pequeño estado debía muy pronto hacer frente a numerosos enemigos. Los etruscos intentaron varias veces vencerlo, pero Roma los derrotó, transformándose en la ciudad más importante de todo el Lacio. Más tarde, en 509 a. de J. C., estableció un pacto con la lejana Cartago para el comercio en el Mediterráneo occidental, luego estipuló otro con las ciudades latinas que había vencido en la batalla del lago Regilo— y gracias al cual se le reconoce la supremacía en todo el Lacio. Pero Roma tenía que enfrentarse y vencer también a otros enemigos: ecuos, sabinos y volscos, y luego a los galos. Estas poblaciones célticas que habitaban la llanura paduana se lanzaron a hacer correrías a lo largo de la península, llegando hasta a invadir Roma, pero fueron rechazadas gracias al valeroso Camilo. Mas los romanos tienen que emprender otra dura lucha contra los sammtas que habitaban las montañas y que pretendían ocupar las fértiles llanuras de la Campania. La guerra duró casi medio siglo (343a 295 a. de J. C.), hasta que habiéndose adiestrado los romanos en la guerra de montaña, vencieron a los sam-nitas y sus aliados los umbros y los etruscos, posesionándose del centro y sur de Italia. |
|

|
Roma era cada vez más poderosa, pero se conmovía en la lucha interna entre patricios y plebeyos. Los plebeyos estaban descontentos por razones económicas y políticas y exigían la reparación de una injusticia secular, pues si en los primeros tiempos de la monarquía sólo los patricios eran llamados al servicio militar, más tarde, debido a las continuas guerras, fue necesario llamar también a los plebeyos más ricos. Sólo los proletarios fueron dispensados de hacer el servicio militar. Pero la participación en la guerra no benefició a los plebeyos y pequeños campesinos, que se empobrecieron; por el contrario, quienes se enriquecieron fueron los patricios, pues teniendo todos los derechos políticos se repartían entre sí todos los territorios conquistados. |
Los plebeyos lucharon durante dos siglos, pero alcanzaron lo que deseaban. Primeramente obtuvieron dos magistrados (tribunos de la plebe) encargados de defender sus intereses; luego consiguieron que las leyes, que hasta entonces eran transmitidas oralmente por los patricios, fuesen escritas. Una ley aprobada el año 445 antes de J. C. permitía el matrimonio entre patricios y plebeyos, y, finalmente, los plebeyos tuvieron acceso a todas las magistraturas. El estado romano, por lo tanto, se había transformado profundamente, pero continuaba siendo una oligarquía (gobierno por un pequeño grupo de personas o familias de un país), aunque todos los ciudadanos, a excepción de los proletarios, tenían derecho a intervenir en la vida pública. Pero una vez más Roma fue arrastrada a la guerra. Era ya dueña de toda la Italia cen-tromeridional y aliada de numerosas colonias griegas de la Magna Grecia cuando se encontró frente a Tarento, ciudad fuerte y rica. Comenzada la guerra, los romanos tuvieron también que defenderse de Pirro, rey de Epiro, que había acudido con su ejército en ayuda de Tarento. Las hostilidades duraron del 281 al 275 a. de J. C., pero al final hasta Pirro fue derrotado. De este modo Roma se enseñoreó de la Italia peninsular, desde Rí-mini (que era su baluarte extremo en la parte norte) hasta Brindisi. |

|
Las guerras púnicas Roma se transformó en una gran potencia. Trataba de un modo diferente a cada uno de los pueblos vencidos, a los que había reunido en una confederación de pequeños estados sobre los que dominaba de un modo absoluto. Sólo los ciudadanos de Roma gozaban de derechos políticos. Para unir los territorios conquistados los romanos construyeron las famosas vías Apia, Aurelia, Flaminia y Salaria, que aún hoy son utilizadas. Pero pronto nacieron las grandes rivalidades entre Roma y Cartago, la famosa ciudad fundada por los fenicios en el norte de Africa, pues al conquistar los romanos las colonias griegas de la Magna Grecia amenazaban el señorío de los cartagineses en el Mediterráneo. Ello dio lugar a las largas y duras Guerras Púnicas. |
La primera comenzó cuando Mesina pidió ayuda a los romanos contra los cartagineses que pretendían conquistar Sicilia. En aquella época Roma poseía un ejército aguerrido, pero no tenía aún, como los cartagineses, una flota de guerra; mas ayudada por sus aliados, en poco tiempo construyó una y, cerca de Milazzo, el cónsul Cayo Dulio obtuvo la primera gran victoria naval. Animados por su éxito por mar y tierra, los romanos enviaron un contingente de sus tropas hasta Africa, pero el resultado fue desastroso. La primera guerra púnica terminó con la victoria de la flota romana cerca de las islas Egatas (241 a.C.). Roma impuso a los cartagineses que abandonasen Sicilia y el pago de un tributo. Sicilia fue la primera provincia romana, es decir, el primer territorio administrado directamente por Roma Pero Cartago no había sido vencida definitivamente. Fue el gran general Aníbal, hijo de Amílcar Barca, que sometió a España, quien llevó contra los romanos la segunda guerra púnica |
|
|
|
Aníbal corrió a prestar ayuda a sus compatriotas, siendo derrotado cerca de Zama (202 antes de J. C.). Esta victoria romana significó el final de la segunda guerra púnica y la decadencia de Cartago, que fue destruida al final de la tercera de estas guerras (149 a 146 antes de J. C.). Con la victoria sobre los cartagineses Roma se adueñaba del Mediterráneo, ya que además de someter a España conquistó Macedonia, Grecia, Siria, Palestina y la costa de Dalmacia. Mientras tanto la vida en Roma se modificaba profundamente. Fascinados por la civilización griega y enriquecidos por las conquistas, los romanos comenzaron a aficionarse al lujo y los placeres. Sin embargo, su vida política era muy agitada; la rivalidad entre aristócratas y plebeyos dio lugar a la formación de dos partidos: el aristocrático y el democrático. Hubo descontentos, complots y estalló la guerra civil debido a la rivalidad de dos generales, Mario y Sila. |
|

Cayo Julio César
La conquista de las Galias
|
En la escena política romana apareció entonces un personaje fascinante: Cayo Julio César. Pertenecía a una familia aristocrática que se decía descendiente del mismo Eneas. Era por lo tanto un noble, pero militaba en el partido democrático. Recibió una educación refinada y en su juventud llevó una vida muy frivola, pero era un orador extraordinario y poseía una gran ambición. En aquel tiempo el general Ceneo Pompeyo regresó a Roma tras haber combatido en Palestina, Siria, Betania y el Ponto. Era venerado de sus soldados y admirado por el pueblo y militaba en el partido aristocrático. Porque el senado no quiso concederle la recompensa que pedía para sí y para sus hombres, Pompeyo buscó el apoyo de los dos hombres más poderosos del momento, César y el rico Lucio Licinio Craso, formando con ellos el primer triunvirato, es decir un pacto que les permitía transformarse en dueños y árbitros del gobierno de Roma. Gracias a este pacto. |
|

![]() |
Cesar obtiene el mando de las legiones establecidas en la Galia narbonesa. Más allá de los confines de esta provincia se extendía un vasto territorio, todavía no conquistado, que comprendía el resto de la Francia actual y de Bélgica. Estos territorios estaban habitados por numerosas tribus célticas bastante primitivas aún, dirigidas por una aristocracia militar. A menudo estaban en guerra entre sí y con los germanos y los helvecios; estos últimos eran más primitivos y feroces que los galos y habitaban Alemania y la Suiza actuales y trataban de apoderarse del territorio de los galos. César, en una difícil campaña militar que duró del año 58 al 51 a. de J. C., conquistó las Galias presentándose a sus habitantes, primero, como aliado suyo contra germanos y helvecios, y, luego, como dominador. Pero los galos no se rindieron a César sin lucha. Y mientras los romanos asediaban Alesia, ciudad fuerte de los rebeldes, fueron cercados por 250.000 bárbaros que llegaban en ayuda de Vercingetorix. Sin embargo, aún en esta circunstancia, César venció al enemigo y la paz volvió a las Galias. |

|
César se apodera de Roma y es nombrado dictador vitalicio. Durante su gobierno benefició al pueblo impulsando la agricultura, dio la ciudadanía romana a los habitantes de la Galia Cisalpina y Narbonense, fundó colonias para los veteranos del ejército, difundiendo de este modo la civilización romana, y reformó el calendario. Pero César no pudo nunca ganarse el amor de los aristócratas porque, convencido de que el vasto imperio romano no podía gobernarse por una república, había despojado de su poder al senado y reinaba como un verdadero soberano. Bruto, ante la ambición de César, entró junto con su amigo Casio en una conspiración contra el emperador. Y el 15 de marzo del año 44, antes de J. C., caía César en el senado atravesado por veintitrés puñaladas, al tiempo que decía, dirigiéndose a Bruto, que pasaba por hijo suyo: "¿Y tú, también. Bruto hijo mío?" |
![]() |

|
|

La decadencia y caída del Imperio Romano
|
Con la muerte de Cómodo (180 al 192) comenzó la rápida decadencia del Imperio Romano, que en un principio sufrió la convulsión de una grave anarquía militar. Se encargó del poder a Diocleciano (284 al 305), que dividió al imperio en Imperio de Oriente e Imperio de Occidente, gobernando él el de Oriente y Maximiliano el de Occidente. |
Pero Diocleciano fue famoso también por su persecución a los cristianos (303 al 312), que se habían organizado en comunidad (o iglesia) con sacerdotes y obispos. Constantino, que subió al trono, concedió finalmente a los cristianos el derecho de profesar libremente su religión, sin tener ya que esconderse |

